Panoramas del Ficmonterrey lleva el cine fuera del área metropolitana.

Panoramas del Ficmoterrey lleva el cine fuera del área metropolitana de MTY 

El Ficmonterrey se caracteriza por acercar el cine local, nacional e internacional a la mayor cantidad de personas posibles, es por esto que la mayoría de sus funciones tanto en línea como en presencial son gratuitas, además de acercar a los jóvenes estudiantes al séptimo arte por medio de recorridos en las preparatorias de la UANL, y otros centros culturales, espacios recreativos y académicos, dónde un equipo lleva funciones especiales.

 

Panoramas, que también forma parte del Ficmonterrey, tiene una particularidad, este proyecto es una forma de descentralizar estas actividades culturales, llevando funciones de cine a comunidades fuera del área metropolitana, dónde sus habitantes no tienen oportunidad de asistir a un Show Center, a la Cineteca Nuevo León o incluso a un Cinépolis. 

Este fin de semana tuve la oportunidad de acompañar a David Herrera, Flor Matías, Sofia Casillas y Alex Casillas, equipo de Panoramas, al cierre de proyecciones de películas, así fue que visitamos en esta ocasión, General Terán, Montemorelos centro y la comunidad Gil de Leyva también perteneciente a Montemorelos. 

La levantada fue temprano, 8:40 am íbamos en camino, la cita era en la Macroplaza para salir a carretera, nadie había almorzado, pero lo importante era llegar temprano.

La primera parada fue en la preparatoria 14 de la UANL que se encuentra en Terán, aquí los jóvenes disfrutaron de cortometrajes, un poco más de una hora, los rostros lo decían todo, eran una mezcla de «¿Que está pasando?» con «¡Ah, qué chido!» por parte de los directivos y alumnos. Todo salió bien, se proyectó en tiempo y hora. 

Cuando fue momento para tomar camino y continuar la siguiente parada el coche no arrancó, después de sudar por un momento puesto que la alarma no se podía desactivar, se asumió que era el control, preguntamos a una señora que iba pasando y está nos dio información de dónde podíamos cambiar la pila de este, pero ¡oh, sorpresa! no era la pila, al abrirlo una pieza estaba suelta, casualmente se encontró un especialista en electrónica que podía soldar la pieza, «que suerte» en un pueblo tan pequeño y pocas posibilidades de encontrar un especialista en control de alarmas para vehículos, tomamos rumbo, luego búscanos qué comer, ya que en el contratiempo nos llevamos casi una hora extra. 

Los taquitos de barbacoa, estaban buenos….

Proseguimos a Montemorelos, soy de Escobedo y confieso que no he visitado mucho mi estado, así que me sorprendió ver los grandes plantíos de naranjos, era inevitable escuchar en mi mente al señor de la camioneta destartalada con megáfono incluido decir » llévele, llévele la auténtica naranja de Montemorelos» que pasa por las calles de las colonias, con la cajuela repleta de naranjas. 

Hasta ahí había hecho mucho calor y hubo un cielo azul hermoso con nubes muy blancas, pero en el trayecto el cielo comenzó a ponerse más nublado.

Una hora más tarde llegábamos al Colegio Militarizado General Mariano Escobedo, en Montemorelos, el recibimiento fue muy cálido, esperaban la llegada del equipo de Panoramas, ya instalados los alumnos en el recinto y el equipo, una vez más David comenzaba a sudar, puesto que no se podía proyectar, entre movidas de cables dio con el desperfecto, aquí hay más de 100 estudiantes quienes, como la directora nos mencionó, ya era su última año, estaban muy entusiasmados, rieron y algunos se conmovieron con las historias de los cineastas. 

Nos despedimos de este lugar, muy contentos, comenzó a llover con intensidad, pero la siguiente localidad esperaba, surcando entre lagunas de agua a media calle, sin mucha prisa para que el agua no llegara al motor, avanzamos hasta llegar a la carretera nacional para avanzar por 10 kilómetros hacia Monterrey para entrar de nuevo por caminos rurales.

Así llegamos a Gil de Leyva un pueblito con 300 años de historia perteneciente a Montemorelos, que se encuentra fuera del perímetro del centro, muy cerca del rio Pilón, vimos el lugar y la buena noticia era que estaba techado donde sería la proyección, aliviados salimos una vez más a carretera a buscar gasolina, la lluvia intensificó, pero el alivio llegó cuando llegamos a la gasolinera, solo que duró unos segundos, ya que el despachador con su mano dijo no…. No hay… Válgame… No sé sabía si se llegaba a la siguiente pues nadie cree que no habrá gasolina, pues ni modo a seguir, unos kilómetros adelante, una larga fila de tráileres y carros detenía el paso.

Cuando por fin la vimos,  estaba cerrado el paso pues había una construcción en el camellón de en medio de la carretera, no se podía avanzar más pues ya no había gasolina, dimos vuelta en U y muy amables los conductores de carril contrario pararon para dejarnos pasar. 

Ya con el tanque lleno del carro, proseguía llenar el tanque del cuerpo: el estómago, porque ya eran como las 6 PM, ahí comimos tranquilamente hasta que era la hora de irnos a la última proyección ahí y después de hacer uso de la buena vejiga que aún tengo, decidí ir al baño, no funcionaban, y así nos fuimos a Gil de Leyva.

Todo estaba listo para la proyección por lo que Alex y yo decidimos buscar baño, ya no aguantábamos, la promotora de cultura de este lugar nos llevó a la casa de una vecina que amablemente nos dejó pasar.

La noche llegó y no dejó de llover, aunque con menos intensidad, esto añadió un toque de misticismo a este bonito lugar, dónde lo único que se respiraba era tranquilidad. 

Aquí la señora Marthita, una de las asistes, muy contenta nos compartió una pequeña parte de su historia y del lugar. 

Terminó la jornada, era momento de volver a casa, ya sin agua cayendo del cielo y con tranquilidad, satisfechos por la productiva jornada, recorrimos el camino de regreso a la gran ciudad, pasando por Allende, Villa de Santiago, al llegar al Uro sabíamos que estamos a punto de llegar, todos cansados con un rostro de alegría llegamos al centro de Monterrey, 13 horas pasaron desde la reunión en la mañana, hoy sí, cada quien para su casa.

Corresponsal Norma Rangel

NR/rtv

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