Para despechados y enamorados: Los Rumberos.
25 de febrero 2024, Monterrey Nuevo León, México.
Milton Rojas/ Fotos Oziel Castillo.
Desde el año pasado que la rumba no sonaba tanto como la noche del 24 de febrero en el Foro Tims, Los Rumberos: Paul Sefchovich y Lito de La Isla, en una velada inolvidable pusieron a bailar, con merengue, salsa y bachata a los presentes en su concierto.
Sin hacer esperar a la audiencia, pasados unos minutos de la presentación de Los Dos Garza, el grupo encargado de abrir el recital, se apagaron las luces, el público gritó de emoción, el telón se abrió para dar pie a «Llorando frente al mar», así los fans sacaban los pasos prohibidos, dándose cuenta de que la rumba ya había arrancado e iba pa rato.

A lo Juan Gabriel, tanto Paul como Lito no dejaron pasar ninguna oportunidad para bailar de lado a lado por el escenario, expresando con sus cuerpos el ritmo que tienen en canciones como: «A Paso Lento», «Tu Perdón» , «BUM», culminando con un puente de percusiones, dando paso al solo de trompeta. Esto también se sintió en canciones como «Fuiste Mía», «Mañana Negra» y «Mi saco».
Para despechados, tocaron «Solo Amigos», un sonido más norteño regional, acompañado de arpegios de guitarra con golpes a los platillos evocando a la música banda.

El tema principal de «El Padrino», interpretado por el trompetista, dio el intro para continuar «Serenatas Frente al Mar», canción grabada con el dúo «Daniel, me estás matando», quienes son los grandes exponentes mexicanos del boleroglam.
Cuando pensábamos que se habían ido, el público comenzó a corear «otra, otra», Paúl salió para decir que solo había vuelto porque se le había olvidado el celular, pero fue una broma más para amenizar el concierto.
Al final tocaron como parte del encore, «Milagrito», «Torpe» y «Ninguna», en donde Lito bajó del escenario para acercarse a sus fans quienes le regalaron un sombrero norteño despidiendose con «Dime Que Sí».
Sobra decir que los fans se entregaron por completo, Los Rumberos por su parte regalaron una noche llena de buena vibra, dejando claro lo que pueden hacer en el escenario, con fusiones de diferentes géneros latinos, provocando movimientos en el cuerpo y no poder parar de hacerlos.
