Misión Imposible: Sentencia Mortal
Una de las cualidades más elogiables cuando hablamos de la franquicia de Misión Imposible es lo consistente que es en cuanto la calidad de sus entregas. Una franquicia que incluso en sus puntos mas débiles (la 2 y la 3) cuenta con aspectos memorables, y sobre todas las cosas cuenta con un actor principal dedicado a dar lo más de si mismo en nombre de nuestro entretenimiento.
De forma similar en la que Ethan Hunt menciona a sus compañeros que siempre tendrá como prioridad la vida de los otros agentes de la FMI sobre la suya, Tom Cruise pone como prioridad el entretenimiento de su audiencia sobre su vida al realizar hazañas como escalar el Burj Khalifa, colgarse de un avión en movimiento, o lanzarse de un acantilado en paracaídas como lo hace en la nueva entrega titulada «Misión Imposible: Sentencia Mortal Parte Uno».
Es simple, su gran entusiasmo por las acrobacias de acción impregnan la producción de estas películas con una energía palpable solo comparable (al menos en el sistema de Hollywood) hoy en día con el increíble trabajo de personas como Chad Stahelski y Keanu Reeves en la franquicia de John Wick o George Miller con Mad Max: Fury Road. Dead Reckoning Part One no es solo «otra entrega de una franquicia de larga duración». Es en cierto modo un manifiesto. La narrativa de la película se centra en una IA capaz de predecir cada movimiento de sus enemigos. Un programa de computadora llamado «La Entidad». Es una historia de hombre contra tecnología cuyos temas resuenan fuertemente en el panorama actual de Hollywood. El mensaje enviado por Cruise y McQuarrie en su ahora tercera colaboración en esta franquicia es claro: las cosas que hacemos aquí nunca podrían ser hechas por una IA, nuestro trabajo es uno con un sentido tangible de peligro y temeridad, acrobacias reales realizadas por profesionales. poniendo sus vidas en peligro, autos reales que se conducen en las calles de Roma de una manera extraordinaria, un tren real construido para esta producción que se estrella para un acto final espectacular.
La forma en que la película malabarea con los personajes que regresan y la buena dosis de nuevos personajes crea un equilibrio realmente divertido en el que nunca se sabe quién logrará sobrevivir o quién morderá el polvo. La historia, similar a sus predecesoras, es una de giros y vueltas escrita de manera tan entretenida que incluso si puedes predecir un par, la película te sorprenderá de muchas otras maneras.
Existe un deseo flagrante de conectar los eventos de Sentencia Mortal Parte Un con los de la primera película de Misión: Imposible. Hay personajes de la primera entrega que regresan y tienen un papel preponderante en la trama, incluso nos remontamos más allá de M:I y exploramos el misterioso pasado de Hunt antes de su vida en el FMI. Hay referencias visuales a momentos de la original que nos dan un poco de esa sazón de DePalma sobre la que se construyó esta franquicia. Me parece que, de manera similar a Top Gun: Maverick del año pasado, la nueva película de M:I es algo así como una vuelta victoriosa para Cruise y compañía. Una celebración de años de excelente realización cinematográfica, pero lo que de verdad es digno de elogio es que, incluso si Sentencia Mortal Parte Uno es una película que mira hacia atrás, nunca es una película que se queda atrapada en el pasado. Siempre está haciendo hazañas que nunca les habíamos visto hacer y para la séptima película en una franquicia cinematográfica de 27 años, no hay mejor elogio que pueda dar que ese. Por Jorge Yárrito
