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Oktoberfest, cerveza,música y ambiente familiar.

Oktoberfest cerveza, música y ambiente familiar.

Norma Rangel

Después de una pandemia y dos años de inactividad, los festivales regresan.

Oktoberfest no fue la excepción, este 30 de septiembre con un aforo bastante abundante, se llevó a cabo, el primer día del festival.

Los asistentes disfrutaron de una amplia variedad de alimentos novedosos como el choripan, los característicos pretzels, las lebkuchen herzen (galleta de vida) en forma de corazón, en Alemania se hace con jengibre pero aquí por no estar tan acostumbrados al sabor fuerte del condimento se elabora una variación con mantequilla, decoradas con diferentes frases, la gente se las cuelga como un collar y así anda durante el festejo.

Los pequeños no se podían quedar sin diversión, para ellos había  brincolines, los adultos se divirtieron en el toro mecánico, el clásico 360 para grabar tu vídeo del recuerdo y el martillo entre otros. 

En el evento se observó a visitantes de diferentes países, Estados Unidos, República Checa , Hong Kong y por supuesto de Alemania. 

También pudimos observar que algunos  hombres portaban Lederhosn y algunas mujeres el tradicional Dirndl vestuarios típicos de Baviera, Alemania. 

En la música, Oktoberfest contó con 3 escenarios, en el más pequeño se presentaron bandas con propuestas originales, el mediano se destinó en su mayoría a bandas de género grupero, ubicado en la Nave Lewis, y el escenario principal, donde casi todos los grupos eran de covers a excepción de la Danzonera Distorsión Club, ahí mismo Kinky y la Gusana Ciega engalanaron la noche. 

El line up llevaba 20 minutos de atraso pues algunos grupos tomaron más tiempo del correspondiente, una falta de respeto para los fans de las bandas que cierran y que la mayoría van a ver. Pero esto no opacó en nada las explosivas presentaciones de los headliners. 

La Gusana Ciega contó con la participación de Flip Tamez en la guitarra, inyectando muy sutilmente su sonido. Para entonces la Plaza Maquinaria del Parque Fundidora estaba llena, Daniel el vocalista dijo estar emocionado de poder ver a la gente a los ojos, y efectivamente el cantante todo el tiempo tuvo contacto visual con el público, sobre todo de las primeras filas. El arranque del set list fue un homenaje a personas que perdieron la vida estos dos últimos años (Covid) con el tema Dulce y Amargo. «No desaprovecharé el tiempo yo vine a bailar» comentó, en ese baile hizo el paso de Michael Jackson Moon Walker  (caminante sobre la luna) mientras cantaba Billie Jean. Interpretaron temas del nuevo disco, pero también los clásicos como «Ella estrella» y «Tornasol» con la que cerraron su participación, no faltaron. 

Con Kinky el ambiente es de fiesta, no importa si las letras hablan de amor o  muerte, el punto es «chingue a su madre el que no salte» grita Gil al micrófono, así que «Bailar Hasta Quemarnos» tal cual dice el tema, es una opción con la banda. Gil señaló que enfrente del escenario estaba su papá «alguien invítele una cerveza porfavor» pero quien acudió al llamado fue Pliego. «Según yo para verme muy progre me puse este traje, pero nomás no se queda en su lugar», mientras reía y se  acomodaba  el enterizo que se le caía mientras se deshacía en el escenario. 

«A dónde van los muertos» es el aviso del final del show, última oportunidad para sacar hasta el último aliento. 

Aunque las autoridades no han dado un semáforo verde, la mayor parte de la gente presente, caminó sin cubrebocas, algo extraño, hace apenas unos meses era un accesorio primordial, esto parece haber quedado atrás. 

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