Archivos Clandestinos “¿Y la Avanzada Regia?”

Iván Moreno, 18 de Enero 2021. Hola, amigos, feliz año 2021 esperando que sea de mejores noticias y muchos proyectos, retomamos las crónicas de la escena de metal de Monterrey, en la entrega anterior hablamos de Rabietta ya una banda predominante a mediados de los años 90 y justo por este periodo sucedieron situaciones importantes que modificaron el comportamiento y la condición de la escena metalera regiomontana. Recuerden que estos preceptos son bajo mi criterio en base a las experiencias vividas, no representan la verdad absoluta, algunos sucesos descritos es probable que no hayan sido tal como los escribo, pero insisto es solo parte de mi propia historia.

Aquella evolución que inicia a finales de los años 80 con la creación y desarrollo de las agrupaciones de las que hemos hablado durante 25 entregas y que cimentaron, junto con otras más de esa época de las cuales aún no he escrito, empezaron a perder fuerza antes de la mitad de los años 90, los tiempos habían cambiado en ese periodo, la escena subterránea había caído en un bache, por así llamarlo, había pocas presentaciones en directo y escaseaba el público, este comportamiento ha sido cíclico a lo largo de mas de 3 décadas, además, otros géneros dentro del rock en español o del rock alternativo empezaba a brotar en la ciudad.

Soy de la idea de que la apertura a la importación de equipo e instrumentos de marcas reconocidas, la facilidad para poderlas adquirir incluso en la ciudad sin necesidad de viajar a los Estados Unidos permitió la reproducción de músicos y como consecuencia el brote de bandas de muchos géneros variados, el primer escaparate fueron los concursos tipo batalla de bandas, las primeras expresiones surgieron de entes gubernamentales, yo recuerdo dos muy importantes, el primero organizado por el gobierno del estado cuyas eliminatorias se hacían en la escalinatas de la Explanada de los Héroes en la Macroplaza y su final fue en el Gimnasio Nuevo León, de este suceso hablamos en la historia de Rabietta.

De igual forma, el municipio de San Nicolas de los Garza organizó por varios años un concurso de bandas de rock, en esta edición las eliminatorias se efectuaban en un parque cercano a la colonia Las Puentes, lo recuerdo bien porque fue en el único concurso de este tipo en el que participamos, en esos días con Coprofagia, lo destacable y sorprendente era, en primera instancia, la cantidad de bandas que participaban, este en particular manejaba incluso categorías de novato y principiante y se presentaban hasta 40 bandas por día, una verdadera locura. En ese primer concurso de San Nicolás el ganador fue El Gran Silencio, pero sirvió también de escaparate y catapulta para otros proyectos de esa época o músicos que posteriormente presentaron trabajos de repercusión a nivel local.

El municipio de Monterrey se sumó a estos ejercicios, pero incluso fue más allá, en aquellos tiempos organizaban “La Feria de Monterrey” en las fechas cercanas a la fundación de la ciudad (20 de Septiembre), en el año 1993 había un escenario exclusivo para puras bandas locales, de este suceso hay un poster con todo el calendario, prácticamente todas las bandas activas de todos los géneros estuvimos presentes, años posteriores el municipio siguió con concursos y espacios en la feria para bandas de rock locales.

Otro factor que considero relevante para este “boom” fue el involucramiento de varios medios de comunicación, estaba presente Xardiel Padilla que hacía lo posible aprovechando su participación en el periódico “El Norte” y su versión vespertina “El Sol”, Zoraida Rodríguez que conducía “Siglo XX” en “Radio Nuevo León” en el 1510 de AM con un programa dedicado al “Rock en Español” presentando bandas hispanoparlantes y permitió la difusión de bandas de Monterrey, también participaba “Radio Universidad” lo que ya agregaba un motivo para que las bandas incipientes tuvieran un objetivo y poder materializar su música con posibilidades de difusión, pero la enorme mayoría no tocaba metal en ninguna de sus vertientes.

Sin embargo, para las bandas de metal ya existía “Distorsión” del cual ya hablamos largo y tendido, pero un factor muy importante que dejé para esta parte de la historia es la participación de José Luis Montañez como promotor de proyectos encaminados a la difusión de el rock pesado regio, en algunos casos más de manera casuística, pero que finalmente derivaron en situaciones que le dieron empuje al metal de Monterrey en el momento más fuerte de la mal llamada “Avanzada Regia”.

Cierto día, en junio de 1996, recibo la llamada de Montañez quien nos invitaba a mi hermano Adán y a mí a ir a McAllen Texas al regreso de Misfits con Anthrax como teloneros y por supuesto que fuimos, fue un día entre semana así que fue llegar al concierto y regresar al término del mismo. Estando allá, Montañez pidió la oportunidad de entrevistar a las bandas para el programa y lo logró.

Al regreso necesitaba hacer un transfer del audio de un cassette a un CD o un ADAT para poder reproducir la entrevista en “Distorsión”, entonces el amigo de un amigo que conocía a alguien que tenía un estudio de grabación para poder hacer la conversión de formato le contactó con Eduardo Díaz su hermano Jorge “Flaco” Díaz es quien trabajaba en este estudio, sin conocerse se comunicaron y pactaron una cita, en la misma surgieron ideas en común, Jorge estaba por esos días grabando bandas que habían resultado ganadoras de los concursos de San Nicolás, como antecedente, “El Flaco”, fue guitarrista de la banda Epitaph de finales de los años 80 cuya particularidad, entre otras cosas, es que el vocalista de esa banda era Pablo Flores locutor ampliamente reconocido a nivel local, “Gurú” e inspiración de Montañez.

Entre las tantas historias que surgieron de ese encuentro salió el tema de realizar un Disco Compacto Independiente y producido por los artistas involucrados, en aquellos días la era del CD era casi virgen, ya era un formato popular, pero la mayoría de las bandas independientes materializaban su música en formato de cinta que resultaba más accesible, pensar en un disco compacto era un sueño casi imposible, sin embargo Jorge tenía conocidos en los Estados Unidos con quienes se podía hacer posible una maquila de 1,000 discos de manera independiente. El costo era elevado, pero si se hacía entre varios artistas tendría posibilidad.

Empezaron a trabajar en esa idea y pactaron que con 4 bandas sería suficiente para poder dividir costos y lograr el objetivo, cada quien conseguiría 2 bandas, Jorge tenía el contacto frecuente con los que estaban grabando así que solo era explicarles el proyecto, José Luis me contó del mismo, en esos días platicábamos mucho de buscar proyectos importantes para Coprofagia, incluso a los pocos días de esta historia empezó a gestarse la posibilidad de ser la banda abridora para Iron Maiden.

Para nosotros esa época fue de enormes cambios, entramos a grabar dos temas nuevos, por primera vez pensados que fuesen cantados en español, de lo anterior solo el tema Justine estaba en español, así que nos metimos a grabar en Apex Estudios, además existía la inquietud de modificar el nombre debido a un ajuste en el estilo de la banda qué, con Coprofagia, era Thrash/Death y ahora el sonido había regresado a un Heavy Metal más tradicional, la participación en el proceso de selección para la banda abridora de Iron Maiden fue el pretexto perfecto para el cambio de nombre. Es decir que para cuando sucedió lo del Maiden el proyecto del Disco Compacto Independiente ya estaba en camino.

En cuanto a lo económico si mal no recuerdo el costo de las mil unidades rondaba los 22 mil pesos de esa época (1996) tal vez ahora no suene tan complejo, pero creo que la forma correcta de valorar lo que representaba ese costo sería colocarlo en dólares que eran algo así como 2,200 al tipo de cambio de aquellos años.

El elenco final del disco fue: por parte de Jorge Díaz estaba Mantra y Ceres, por parte de Montañez IRA y Conciencia Propia. En lo personal solo conocía a Ceres ,ellos habían ganado algún lugar en el concurso de San Nicolás donde participamos, pero ellos en la categoría de novatos además sus guitarristas, Rodrigo Elizondo y Marcelo Martinelli, tenían un programa de metal alternativo en D99 llamado “Silla Eléctrica”. De Mantra conocía a Jacobo Betancourt era el bajista, además había tocado un tiempo en el pasado con Quetzalcóatl y lo conocía de esa época, participaban también dos hermanos Gabriel y Fabian Domínguez en teclados y guitarra respectivamente, este último actualmente guitarrista de Inspector y de Skapital Sound, a los Conciencia Propia según yo los reclutó Montañez, en algún punto tenían problemas con el cantante y, con el objetivo de que tuvieran sus canciones listas para el disco, yo grabé las voces, en esta banda participaba Gildardo González quien años después sería el primer bajista de Genitallica.

En cuanto a los detalles técnicos del disco lo que representaba un reto era el diseño de portada e interiores pues el trabajo de maquila solo incluía el disco, caja y empaque, pero no el trabajo de imprenta, el boceto inicial de portada fue una propuesta de la gente de Ceres, pero estaba hecho en computadora casera y de 1996 así que en definitiva no reunía la resolución adecuada para una imprenta, Jorge Díaz propuso apoyarnos con un ex compañero de él en la época de Epitaph de nombre Jesús Camarillo que se dedicaba a estos temas de diseño, había que, entre muchas otras cosas, digitalizar la imagen de portada, pero lo más complejo es que él lo hacía en tiempos muertos de su trabajo lo cual no era constante, además, él tenía a sus padres en otra ciudad y viajaba con cierta regularidad a visitarlos, entonces este proceso llevó muchos meses de espera, incluso con la intención de acelerarlo, Montañez, en las madrugadas lo visitaba para teclear todos los textos que incluía la portada a fin de liberar carga de trabajo y terminar el diseño. Recuerdo que un día Jesús desapareció y no respondía llamadas por varios días, él vivía sobre la calle Orión en Contry al sur de Monterrey, Montañez y otros amigos eran vecinos de ese sector entonces montamos guardia personal y casi todos los días pasábamos a su casa y tocábamos esperando que estuviera ahí.

Continuará.

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