No solo lo viejo es bueno ¿cuál es el propósito de los “nuevos” festivales masivos en México?

 

No solo lo viejo es bueno

Por Bárbara Escaler

 

¿Cuál es el propósito de los “nuevos” festivales masivos en México? Para mí la respuesta sería simple: Ganar dinero, honestamente y sin afán de criticar para mi todo ha redundado en eso, de forma que tratan de llenar el cartel de bandas “reconocidas” para hacer el festival más épico posible y más caro, donde la gente pague sin chistar y vea en un par de días a, al menos, 5 bandas que ama.

¿Es malo? No, no del todo, sin embargo, el primer festival épico del rock, The Monterey International Pop Festival, realizado en California tuvo todo propósito menos aquel de ganar dinero. Ese verano, el verano del amor en 1967 vio nacer a Janis Joplin, en ese evento de 3 días se quemó la primera guitarra en un escenario, Hendrix lo hizo y The Who tocó por primera vez en este continente. No, ninguno era famosísimo aún, ninguno era leyenda. Era su época y ellos eran los “nuevos” y se les recibía como estelares porque la gente buscaba maravillarse con lo nuevo y simplemente: DISFRUTAR.

Estos últimos veinte años y, cada vez con más énfasis, la gente busca ver solo bandas muy afamadas, bandas que por sí mismas podrían llenar auditorios hoy saturan los carteles de los festivales, pienso que el propósito de un festival por años fue reunir a cuántos artistas nuevos era posible, a cuánto artista en “auge” existían, en un solo escenario y que la gente unida por un estilo, por un propósito, por una causa disfrutara de varios días de música, amor y paz, literal.

Hoy, los festivales distan de presentar de forma estelar a bandas en “auge” o emergentes para darles el lugar a las bandas de antaño que garantizan una entrada inverosímil de dinero que recupere la inversión realizada.

En este punto quiero especificar que, ante todo, reconozco la labor titánica que representa un festival de este tamaño, reconozco la cantidad de dinero invertido, la cantidad de logística y personal que se requiere, es admirable que en un país de monopolios haya empresas tratando de darle competencia a la única empresa que organizó eventos así por años. Claro, eso se reconoce, pero también esto conlleva una enorme responsabilidad y, además, la enorme tarea de hacerlo bien, aprender de tus errores, reconocerlos y pedir disculpas cuando esto sea necesario a cuanta persona resulte afectada ya sean bandas, público, medios, contratistas, etc…

Ya saben a dónde voy ¿verdad? Sí, al Knotfest meets Forcefest 2019. Ya el año pasado hubo muchísima polémica durante y después del Force Fest, bueno, este año no fue la excepción y Live Talent dio de que hablar.

Como ya saben, a mi no me interesa hablar de su negocio o empresa, no me interesa hablar de lo sucedido con bandas “famosísimas” porque al final el que mucho abarca poco aprieta y nadie aprende a volar sin antes aprender a gatear, caminar y correr, en ese orden; ¿saben qué me interesa? Las bandas emergentes y autogestivas que fueron tratadas de manera tan poco profesional y tan poco respetuosa… esas bandas que, como ya es costumbre, se llevan la peor parte de estos festivales y terminan siendo “desechables” por dichas producciones porque “les dan la oportunidad, que se aguanten”.

No me gusta hablar solo desde un lado de la moneda, por lo cual no solo entrevisté a algunas de estas bandas que de un momento a otro fueron eliminadas del cártel u obligadas a tocar con puertas cerradas, sin público, también hablé con prensa y con público e incluso busqué a uno de los dos contactos que tengo que trabajan en Live Talent, sin embargo, no quiso hablar conmigo y es respetable. Ellos realizaron un comunicado oficial que hablaba específicamente de las barricadas, de la logística exitosa, de la cancelación de aquellas bandas famosas y del grupo de choque responsable por causar destrozos. Nada más, las bandas emergentes, bueno, ya sabemos que esas no se mencionan ¿para qué?

https://web.facebook.com/LiveTalentMexico/posts/2214616808637816?__tn__=K-R

El público está dividido, están los que platican de la gente disfrutando enormemente del evento, hasta las 9:50 pm del sábado todo era amor y  paz, slam donde incluso un pequeño de 12 años participaba sin riesgos, y están aquellos a los que les robaron, se quejaron del acceso, se quejan de que los peatones tenían mejor vista fuera del deportivo y de que todo estuvo mal… siempre he creído que la verdad está a la mitad, si bien hubieron problemas como los ya mencionados,  también hubo mucha gente muy satisfecha. Como público, que ya pagó un dineral, el poder ver a la mayoría de las bandas programadas para el sábado y domingo debió ser genial; la incertidumbre del final de la primera noche y del porqué sacaron bandas el domingo y cancelaron otras es otra historia y cuando pagas boletos tan caros lo que menos esperas es que te cancelen los shows estelares.

Vamos ahora con la prensa, mis preguntas para la prensa fueron sobre qué tal estuvo el proceso de acreditación, si tuvieron acceso a entrevistar a las bandas emergentes, si sabían cómo contactarlas, si habían cubierto bandas emergentes y a quienes; si tuvieron ellos un espacio asignado como medios, qué opinaban del evento y qué ganaron con ir.

Entrevisté a Miguel Angel de Infested Media, a Angel Armando Castellanos de Rocksonico y a Cecilia Luciano de Grita Radio.

Los 3 concordaron con que la acreditación fue oportuna, en el caso de Cecy fue su jefe por parte de la estación el que llevó a cabo el trámite, por lo que no le tocó ell, Infested Media me comenta que a muchos medios les dieron solo acceso general, por lo que no pudieron meter cámaras ni tener acceso a pits y en el caso de Miguel Armando él fue directamente con el responsable de acreditaciones y le dieron una general y una de pits para poder meter cámara.

La prensa tuvo su carpa con botana y aguas, conexiones de luz, pero no tuvieron acceso a camerinos de las bandas, por lo que mientras dos medios cubrieron principalmente el escenario estelar, Gritaradio estuvo recibiendo bandas emergentes que fueron llevados por sus managers o pasaban entregando material. Es muy importante este punto, ya que al preguntarle a las bandas si se les acercó la prensa, la respuesta fue: NO, sin embargo, al menos Gritaradio que recibió material y que fue abordada directamente por bandas emergentes o por sus managers sí hicieron entrevista.

Armando sacó esta nota, la cual considero bastante valiosa, su opinión en general fue que el festival fue bueno, obviamente con las fallas conocidas por todos, pero nada que pueda tirar por la borda las cosas buenas que sí se hicieron. Considera que el material fotográfico que obtuvo, el poder conocer a bandas que no conocía como el caso de Behemoth y otras más, el ver gente satisfecha, como el niño de 12 años en el slam, son razones más que suficientes para estar seguro de que fue un buen evento que para él, como prensa, valió la pena.

http://www.rocksonico.com/palm/nota.asp?id=7169&fbclid=IwAR0NjRBaOAuq0bPaehVJipKTpyfwIRIg9Lu_-PFuB4injjBnMMOquHnZT5w

Por su lado Cecy me comenta que, aunque hay puntos que la organización puede mejorar, el trato fue bueno en general y que el trabajo de los managers que los buscaron para entrevista y de las bandas emergentes repartiendo material fue factor para darles entrevista. Así como encontrar conocidos del medio que llevaban bandas o tocaban ese día. Aquí pueden ver las galerías fotográficas de Grita radio.

http://gritaradio.com/category/galerias/

Angel me comenta que, aunque la experiencia no fue mala, tampoco cubrió sus expectativas, que la organización fue buena, pero se vio rebasada con el tema de la valla que causó todo el problema en la noche. Él no consiguió tanto material como hubiera deseado.

En este punto mi perspectiva sobre la experiencia de prensa es que al hacer diferencia de quién puede entrar con cámara y quién no se pierde el punto de acreditar a medios independientes si estos no podrán cubrir y realizar una buena nota. Así mismo que la acreditación de medios no está enfocada en darle cobertura a las bandas en general, ni en enlazar a medios con bandas sino a simplemente tener gente que diga “estuve ahí y tocaron tales bandas” ¿No se supone que los medios que cubren estos eventos deben enfocarse en lo que descubren artísticamente en ellos? El tener una carpa como medios y que las bandas tengan “camerinos” debe ser punto de enlace o lugar de reunión entre ambas partes… ¿No deberían asignar a una persona de medios que ayude a que esto suceda? ¿No deberían los medios y las bandas propiciar ese acercamiento?

Si un objetivo de este tipo de festivales es el impulsar nuevos talentos a ser conocidos con la cobertura mediática correspondiente en este no se logró.

Vamos ahora con las bandas, busqué a siete bandas emergentes que supe que tuvieron este problema de no tocar o tocar con las puertas cerradas o recién abiertas y la consecuencia que esto conlleva.

Obesity, AFK, Jet Jaguar, Tamadre, Kaizan, Cicuta y Hankside.

De estas bandas solamente tres respondieron las preguntas, Jet Jaguar, AFK y Tamadre e incluso hablamos por teléfono, en el caso de AFK por una hora. Las otras cuatro ignoro si tienen una razón para no querer platicar conmigo o simplemente quieren dar carpetazo al tema. Mis preguntas fueron: ¿Cómo llegaron al cartel? ¿Recibieron algún pago? ¿Cómo sucedió que no tocaron? ¿Qué les informó la organización? ¿Qué sintieron, qué percibieron durante ese proceso? ¿Qué se llevan de esta experiencia?

AFK llegó al festival por su agencia de booking, la negociación ignoran cómo fue, pero lo que es un hecho es que no se acordó ninguna compensación económica, Jet Jaguar estuvo desde hace un año negociando su participación, en el inter tuvieron cambio de manager, al final la única contraprestación que tuvo por su participación fueron 3 boletos aéreos, siendo 5 más staff provenientes todos de Cancún. Tamadre negoció su participación desde Argentina a través de su road manager, tampoco recibieron contraprestación alguna ni apoyo de movilidad, hospedaje, nada. En este punto cabe aclarar que todos vieron el beneficio de tocar en el escenario que tocarían, de ver su nombre en semejante cartel y todos realizaron la inversión pertinente no solo de movilidad sino de show, ingeniero de monitores, ingeniero de audio, stage manager, Jet Jaguar incluso pirotecnia y audiovisuales. Esta inversión como banda DIY o autogestiva, como hablé en mi última nota, corre 100% a cargo de estas bandas y es una inversión que, si bien lo justo sería que recuperaran recibiendo un pago, lo mínimo que se les puede dar es un buen show que agregar a su curriculum ¿qué pasa cuándo te dicen que siempre no tocas?

Vienes de otro país, de otra ciudad o de la misma, ya invertiste por meses tiempo, dinero, mente, alma en montar un show de la calidad que te exigirá el escenario y desde el día uno que pisas el evento todo es un trato nada profesional.

Las tres bandas me relataron prácticamente lo mismo, se presentan a la hora citada, no les entregan sus camerinos, no les dan indicaciones precisas, unos incluso se acomodaron, literal, en el pasto atrás de su escenario, se suben a probar, los bajan, les cambian de escenario, les cancelan, les dicen que siempre si tocan, que siempre no, que se esperen porque igual y sí, pero al final el tiempo pasa, la incertidumbre crece, en redes su público les escribe mandando las imágenes del “nuevo cartel liberado” ya sin sus nombres…

AFK es llamado a tocar, justo al momento en el que deciden abrir las puertas, pero al mismo tiempo, es decir NO HABÍA LLEGADO LA GENTE AL ESCENARIO, solamente el crew técnico estaba ahí, y encima de eso les dicen que su show de 45 minutos debía ser acortado a 20 minutos. Toda esa inversión de tiempo, el haber planeado un featuring con el vocalista de Jet Jaguar, esos meses de ensayo… para tocar 20 minutos -ni para hacer un line check decente – frente a nadie. Y ellos fueron los que más suerte tuvieron, a algunos cuando por fin les dieron camerino los sacaron del mismo porque tenían que entrar las bandas que «sí tocarían», sin mandar ningún representante oficial a explicar nada, simplemente los sacaron y “alguien” les informó que no tocarían, sin más palabras, los de Tamadre hablaron con su road manager quien les confirmó el tema; alguien trató de negociar con Live talent y resulta que en la oficina de Live Talent aseguraban que sí tocarían, pero al final la verdad fue la misma, habían modificado el cartel, abrieron tarde, redujeron horarios y sacaron bandas y las bandas que resultaron desechables fueron estas 7, 7 bandas emergentes, algunas locales, otras nacionales o internacionales. La frustración fue in crescendo, la palabra que usan ante mi pregunta ¿qué sintieron? Fue esa: FRUSTRACIÓN, incluso hubo lágrimas, incluso planearon salir a rockear a pesar de todo cuando los subieran al stage, nunca nadie los había tratado así, ni en foros pequeños, ni medianos, ni en eventos internacionales como el Wacken… frustración, tristeza. No había una persona encargada de las bandas por parte de la empresa, no hubo un representante oficial dándoles una razón mucho menos pidiendo una disculpa y hasta hace dos días era la fecha en la cual no la habían recibido. Nada, ni comunicados, ni llamadas “no importan”, es el mensaje que yo escucho… “Nadie los conoce” sería el complemento que percibo.

A la pregunta de cuáles medios ellos contactaron o que los contactaron durante el evento la respuesta fue la misma aunque quisieron aprovechar, caminar el lugar, entregar material: nadie sabía darles razón de la prensa, el esfuerzo no dio frutos, no se llevaron a casa ni una entrevista, ni un peso y si mucha pérdida económica y energética.

¿Qué se llevan de esto? Bueno, experiencia, aprender a revisar bien sus contratos y los términos de los mismos, a que si un evento no te manda la logística con tiempo suficiente es mejor cancelar, a las 3 bandas, 5 días antes del evento, les mandaron el contra-rider… mientras que hay festivales como el Wacken que lo manda 2 meses antes. Y más importante: SU TRABAJO E INVERSIÓN VALE. A veces te dejas apantallar por la idea del escenario, pero siendo bien honestos y como lo platicamos y les hice hincapié, un festival que tiene el presupuesto que tiene para pagar a las bandas que pagó… tiene al menos el pago mínimo que una banda requiere para su movilidad e inversión. Vaya, si no los necesitan ¿para qué los invitan? Si no los van a apoyar ¿para qué los invitan? Si no les van a cumplir ni los van a respetar ¿Para qué los invitan? Fallaron cosas, se les salieron de control, TODO ES VÁLIDO, todo puede pasar, son las formas, es el cómo, es eso lo que no es profesional.

Estamos en un momento decisivo como productores, como organizadores, como medios, como bandas, como artistas, un momento de retos y cambios, un momento en el cual o nos unimos o nos seguimos metiendo el pie. Y cosas como esta NO DEBEN DE PASAR.

Al final mi principal motivación para hacer esta columna no es el chisme, no es señalar ni hablar mal de nadie, es analizar ¿qué falló? ¿cómo cambiarlo? Pero todo enfocado a las bandas emergentes, que son aquellas que mañana llenarán tu cartelera, porque tus estelares de hoy ya se están muriendo, literal, están muriéndose de viejos y próximamente estas bandas a las que minimizaste y trataste con tan poca ética y profesionalismo son las que buscarás para seguir ganando dinero y ninguna va a querer trabajar contigo.

No es difícil entender que, si bien #NoSoloLoViejoEsBueno, lo viejo llegó a ser eso que tanto admiras y deseas repetir hoy porque en eventos como el Monterey International Pop Festival trataron a Janis, a Hendrix y a The Who como reyes a pesar de ser nuevos y desconocidos.

Los invito a escuchar a las bandas que platicaron con nosotros, a seguir a los medios que nos platicaron su experiencia y a pedir en los festivales más talento nuevo. Nadie quiere ir al cine a ver la misma película, nadie lee 30 veces el mismo libro… el arte debe alimentarnos el alma de nuevas emociones y sí, también es lindo recordar, pero es más lindo vivir.

Gracias a quienes me regalaron su tiempo y platicaron su experiencia para esta nota.

Bárbara Escaler sígueme  en Instagram como @BarbyEscaler Twitter @Barby Escaler Facebook /KoshaProducciones & /Barbara Escaler – Escritora  y en Word Press Bárbara Escaler

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