No solo lo viejo es bueno, ni siquiera los nombres

 

No solo lo viejo es bueno

Por: Bárbara Escaler

 

Vivimos en un mundo en el que las apariencias siempre han importado mucho, sobre todo en países como México donde aún impera un marcado sistema de castas y esta idea de que vivir mejor es gastar más. Decir que conoces a tal persona, que convives con equis tipo de gente, que tu puesto o profesión son bla bla, en fin… vivimos en un constante “no soy por mi mismo sino por qué, cómo y qué me rodea” Y cuando del showbiz se trata, una de las costumbres más viejas es precisamente el “blofeo” y el “conocer al conocido del conocido” que te ayuda en la carrera.

Muchos artistas, muchísimos, han llegado a donde están por esa amistad, por estar en el momento justo con la persona correcta y casi siempre criticamos esos vertiginosos ascensos al estrellato que son de dudoso origen “es injusto, porque los artistas buenos no triunfan” “es injusto, yo he trabajado más” “es injusto, fulanito es mejor”, pero al final ¿eres de los que menciona a sus conocidos o no? ¿eres de los que aprovecha los nombres para que te tomen más en serio?

Un caso muy repetitivo es el creer que un músico famoso es por fuerza de nombre un buen productor o incluso un buen músico, muchos no son los mejores a pesar de su fama ¿Dejarías que Maluma te produjera un disco?. Un buen productor es como un gran decorador de interiores, puede hacer que una casa mal hecha se vea bonita o que una casa excelsa sea espectacularmente maravillosa, pero al final el artista es el arquitecto y de él depende la cimentación y la construcción. Entonces el que un gran decorador decore increíblemente un cuadro de cemento no garantiza que este sobreviva a las inclemencias del tiempo y que sea habitable y su arquitecto no será reconocido por la decoración sino por la mala construcción. Y una gran construcción puede servir bastante bien y ser reconocida sin necesidad de ser decorada, aunque la decoración, repito, la hará espectacular y ambos, arquitecto y decorador serán recordados.

Entonces ¿conoces la diferencia entre el respaldo de una marca, empresa o productor y el colgarte de la fama de otra persona? Me gustaría mucho elaborar en este punto en específico, porque personalmente cuando las personas comienzan a mencionar nombres cerca de mí tan solo para blofear, pierden ante mi toda credibilidad personal y lo que menos hago es mencionar a las personas que conozco, porque ¡vamos! todos conocemos gente ¿por qué pierden la credibilidad? Bueno, elaboremos…

Quiero iniciar diciendo que para mí mi nombre es lo que me precede, es decir, cuando me presento puedes o no conocerme, saber o no a lo que me dedico, pero tengo esta especie de suerte/maldición de que no hay una sola persona en la historia escrita, en las redes, etc. que comparta mi nombre “Bárbara Escaler”, desde muy chica al saber la naturaleza de mi apellido y conocer la historia familiar me di cuenta de que era un paquete muy grande de llenar, la gente que me conociera probablemente me recordaría siempre y decidí ser alguien “digna de ser recordada”, no por ego sino porque aprendí en casa que en la vida hay dos opciones, hacer las cosas bien o no hacerlas, pero una vez que eliges hacerlas debes hacer lo mejor sin esperar a que los demás lo hagan por ti, debes hacerlo tú y hacerlo bien. Así crecí y así comencé a trabajar y al momento no he tenido la mala fortuna de que alguien se queje de mi en el aspecto profesional, puedo caerles o no bien, pero no pueden decir que dejé algo a medias o que no puse mi 100%. Entonces, si mi nombre me precede y mi forma de hacer las cosas también ¿de qué me serviría hablar de mi tatatatatatarabuelo o de mi bisabuelo? ¿de qué me serviría decirles con quienes he trabajado, a qué personas conozco? En mi perspectiva no sirve de nada.

¿Porqué anuncio las marcas que patrocinan mis eventos y proyectos? Porque estas marcas, no son personas, son empresas que confían tanto en lo que estoy haciendo, a mi nombre, que me apoyan a cambio de la publicidad correspondiente. Esto no valida mi trabajo, esto lo ratifica, y ellos me conocen como Bárbara Escaler, como Kosha Producciones y no como la amiga de fulanito o perenganito… A mi me gusta mi nombre, y jamás lo pondré debajo del de otra persona para hacerle creer a nadie que valgo por conocer a alguien famoso, prefiero darte mi nombre a darte el de alguien más y si me salen las cosas bien me recordarás como la persona que las hizo y a la vez protejo a mis conocidos del mal uso de su nombre.

He conocido muchas bandas últimamente que se auto denominan “los nuevos tal o cual” haciendo alusión a su parecido con bandas famosas y honestamente esto lo considero uno de los errores más graves, primera porque tú jamás debes pretender ser “tan bueno como …” eso deja que la gente lo diga, segundo, un artista no copia, hay un gran trecho entre influencia y copiar y ya decir descaradamente que estás copiando es algo grave, colgándote además de la fama de alguien más. Tercera, si no lo haces tan bien como ellos terminarás quemándote y tu nombre no será recordado y si te recuerdan será solo por ser una “mala versión de tal” y eso no vale de nada.

Mi consejo siempre ha sido que seas tú mismo en todo lo que hagas, no solo hablo de artistas, hablo de cualquier profesión, se tú mismo, has las cosas bien por ti, ve a la gente a los ojos y di tu nombre con orgullo porque no hay ninguna persona que sea mejor tú que tú mismo y seguramente así se acordarán más de ti. Si tú te presentas usando a “tus conocidos”, si tu trabajo lo respaldas “con nombres pesados” difícilmente se acordarán de ti. Es como abrirle a una banda muy muy buena una sola vez y no durante una gira completa, si haces la gira completa puede ayudarte porque muchísima gente te ve y te dan mucha promoción, te suben a su nivel, pero si solo es una fecha probablemente ni te pongan atención pensando en que están a punto de ver a la otra banda, pierdes más de lo que ganas, de entrada te pierdes a ti mismo y en vez de darte un lugar te lo quitas ¿qué esperas que piensen los demás? La respuesta es que pensarán que por ti mismo no vales, que lo que haces no es bueno y requieres de otros para lograr tus objetivos.

Creo que con esto podemos diferenciar claramente lo que es contar con el respaldo de una empresa, productor o marca que confía en tu nombre y en tu trabajo y lo que es colgarte de la fama de otros usando arbitrariamente su nombre o pidiéndoles dar su nombre en todo lo que tú haces porque piensas que eso te dará “credibilidad”.

Al final en este mundo de tanta máscara la gente más auténtica es la que recordaremos; deja que tu trabajo hable por ti, deja que cuando tengas un patrocinio sea tu nombre el patrocinado y no el de alguien más; aprende a diferenciar entre la credibilidad y el blofeo. Y de paso gana más amigos, porque la gente blofera cae muy mal.

Atte. La tatatatatatataranieta mexicana, pobre y plebeya del rey Ordoño III de España ¿A poco no suena súper mal y mamón?

Bárbara Escaler sígueme en Instagram como @BarbyEscaler Twitter @Barby Escaler Facebook /KoshaProducciones & /Barbara Escaler – Escritora y en Word Press Bárbara Escaler

 

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