Hay carreras que son dignas de ser celebradas y la de Raven es una de ellas

Por: Fernando Santana.

Hay carreras que son dignas de ser celebradas y la de Raven es una de ellas. Los veteranos se encuentran celebrando 45 años en el heavy metal y festejan con una gira que los trajo por primera vez a México y el día primero de junio la gente que se reunió en el Musicantro del Barrio Antiguo de Monterrey fue testigo de una cátedra de cómo se da un show de speed metal: con energía, actitud y una musicalidad de altísimo nivel.

El de Raven forma parte de una serie de conciertos llamados Rumbo al México Metal Fest a los que se puede asistir de manera gratuita al presentar el boleto del festival.

La noche comenzó con las bandas Sargent y Thunderslave de Monterrey y Riding de la Ciudad de México, que hicieron que los motores se comenzaran a calentar con thrash, speed y heavy metal, respectivamente. Y después llegó el turno de Raven…

Ver al power trio en acción es muy divertido porque es evidente que están disfrutando la música y eso es muy contagioso… es interesante ver como los músicos metaleros que envejecen con dignidad manejan el escenario y siguen manteniendo ese grado de locura y fuego adolescente que los hizo querer aprender a tocar y a formar sus bandas. Ese fuego combinado con la experiencia y sabiduría que dan los años bien vividos es lo que hace a los maestros.

El set estuvo muy bien balanceado y cubrió toda la carrera de los ingleses y hasta nos sorprendieron con Hung, Drawn & Quartered, una canción nueva, y uno de los solos de bajo más interesantes y originales que he tenido la fortuna de presenciar. Raven descargó sus clásicos con fuerza y sin misericordia uno tras otro mientras la gente los coreaba y los más jóvenes hacían headbanging y un poco de slam y los menos jóvenes observaban atentos, disfrutaban y no podían evitar esbozar una sonrisa que delataba que no podían creer que por fin veían al grupo en México.

El grupo nunca paró: su presentación estuvo llena de energía. Si hay algo que lamentar no sería por Raven sino porque en momentos la euforia de la gente disminuía… sin embargo el ambiente nunca cayó precisamente porque el vocalista y bajista John Gallagher incitaba verbalmente a la gente a rockear más duro y su hermano, el guitarrista Mark, lo hacía con gritos y gestos, como un poseso. Estos viejos y maniáticos guerreros del heavy metal inspiran respeto, definitivamente.

En resumen: una noche grandiosa para el heavy metal en Monterrey. Enhorabuena al México Metal Fest por esta serie de conciertos.

 

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