Lady Rancho/Follow Control/Cine

“Lady rancho” y las ganas de entretenerse

Monterrey, Nuevo León, 14 de diciembre de 2018.- Pensar en el mundo de los “mirreyes” y las “ladies” debe ser un tema al que muchos directores y directoras de cine le han sacado la vuelta para no ser políticamente incorrectos.
Sin embargo, Rafael Montero, quien realizó “Cilantro y perejil” en la década de los 90, decidió que era el momento justo para ponerse detrás de una cámara y con “Lady Rancho” enviar un mensaje al público de que ese universo puede ser divertido al llevarlo a la pantalla grande.
Y eligió a Danae Reynaud para ofrecer una peculiar visión sobre este tipo de personajes, que igual pueden ser masculinos o femeninos, que encuentran en las redes sociales la manera de compartir sus aventuras hasta hacerse virales en ellas.
La trama no va más allá de mostrar la manera en que una joven de clase alta de la sociedad mexicana (puede ser cualquier ciudad del México actual), se convierte en el centro de atención mediática tras haber incurrido en faltas a la autoridad al salir del antro.
La película no es pretenciosa en el sentido de querer ahondar en el mundo a todas luces superficial de una joven de clase acomodada, sino de tomar una anécdota de su vida y a partir de ella dar el mensaje: Siempre hay un momento en el que el “veinte” tiene que caer.
Y con ello la muy sobada moraleja de que se debe caer hasta lo más profundo para poder resurgir y ofrecer otra cara a la existencia.
Montero logra mantener al público con las peripecias de la chica que ha caído en desgracia: tener que trabajar en el rancho de sus padres para ganarse el pan de cada día y recuperar más tarde la confianza extraviada (y la tarjeta de crédito) de sus progenitores.
Alrededor de ella surgen los personajes, los buenos y los rebuenos, quienes directa o indirectamente aleccionan a la adolescente Camila, nombre de Reynaud en la cinta, hasta lograr un cambio en ella.
Se le ve a Camila en tacones en plena faena de campo, nada a gusto con su nueva situación laboral, y que poco a poco se transforma de adolescente chiflada a una chica que puede ser valorada y hasta con grandes ideas, y de gran corazón.
El espectador se podrá reír con algunas escenas chuscas al ver “Lady Rancho”, sobre todo en los primeros minutos, luego caerá en la cuenta de que Montero quiere dar el mensaje de que no todo es malo con las “ladies” de las Lomas, sino que puede esperar un cambio.
Esto parecería toda realidad, no obstante “Lady Rancho” es una ficción, en la que entran unas buenas actuaciones, como la de la primera actriz Delia Casanova, con su papel de “Chona”, y de Hoze Meléndez, a quien vimos en “Sueño en otro idioma”.
Cuando acudimos a la función, uno que otro “moqueó” el pañuelo o se secó una lágrima, con una escena casi al final de la película.
“Lady Rancho” cumple con su intención de entretener y de ofrecer una opción más para ir al cine. Nada más.

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